Desde hace mucho tiempo escribo en secreto cartas (epístolas) y otras narraciones. Escribir ha sido la terapia que me ha permitido mantener a flote el alma ... son conversaciones conmigo misma ... vivencias propias y ajenas .... Con el tiempo me fui dando cuenta que, eso que en secreto escribía, era el reflejo del alma de tantas mujeres ... algunas se hicieron silencio, otras se hicieron violencia ... Ese es el porque del nombre "Memorias .... la mamona historia de una mujer llamada..." no importa el nombre, simplemente lee una de ellas - cualquiera - ponle un nombre y verás que es una vida ... que es una historia ....

4 oct 2011

Epístola 111

No soy tu sonido,
no soy tu viento, 
tampoco el vallado que detiene tu andar.
no soy tu risa,  no soy tu lamento,
Nada de ti soy y  nada quiero.
Ya no sueño con amarte sin medida, 
Mis noches contigo no tuvieron alba y sin darme cuenta dejó de doler la herida.
Te hiciste el silencio que me diste y aun tus cenizas aparto de mi hoguera,
abocada está la ausencia pero no navega el alma entre tinieblas.
Medié sueños y temores,
anhelante deseé ser parte de tí,
 pero irresolutos silencios amordazaron tus palabras
y hoy, entre adioses  calculados,
ya no se nutre mi vida con tus manos,
y es la soledad plácida compañía.
Nada soy de tí y de tí, ya nada quiero.
 

2 oct 2011

Epístola 110



Sones nacidos en un universo de umbrales vacíos,
partieron expectantes con monótonos pasos hacia orillas  de horizontes de cristal, 
rotos por garfios donde cuelgan las palabras maduradas a fuerza de mudanza.
 Sin algazara que rediman los silencios,
adobados de vida, 
intentan recobrar los ecos que disfrazados de inclemencia, acechan desde el exilio. Esperanzados, retornan ensanchando los caminos por los que moribundos
se extraviaron los almanaques.
Efímeros instantes vestidos de adioses,
se despiden
abandonando entre  murmullos,
las caricias no nombradas que escaparon desplazadas,
negándose a vivir lastimeramente en una piel  despellejada.
Heridas de tiempo pero curadas de lágrimas,
impugnan oblicua tiranía  que convierte en piedra y polvo las voces que aun parpadean entre lunas plateadas

29 sept 2011

Epístola 109


Se contamina la noche.
 Vencida la tarde, trae consigo burlones aires de cromáticas tristezas.
 Muere la prisa ...
 Desfallecida,
 respirando lento, 
quema serpenteante entre las venas.
Rescata de las sombras un pasado ceniciento, 
que tararea sempiternos adioses
 retenidos en madrugadas,  a fuerza de caricias rotas. 
Se desatan los rencores, 
y ... entregadas a su oficio,
las manos como pulpos hambrientos recorren la geometría de los cuerpos.
 Un todo … dos mitades … 
uno que fluye y otra que no resiste.
 Incomprensible entrega ... 
no  hay alternativa ….

28 sept 2011

Epístola 108



 Duele la mujer que lleva dentro ...
Duele.
  Hora de enfrentar las tormentas
  y vaciar del estómago,
   esa sensación de ansiedad y pánico
que llenan sus horas de murmullos...
Ya no se iza su bandera acrisolada
y  caos de hordas de palabras  gastadas y con sabor a sueño,
 invaden su noche intemporal,
acosando la paz perdida entre túneles y recovecos,
difuminando la primigenia e impoluta luz de sus pupilas.
Gastado está el sosiego, 
y  su mente,
ya  no elucubrara motivos,
ni fantaseara más las  ilusiones
 que aun arrastra obcecadamente.



26 sept 2011

Epístola 107


Blandió la mano 
 en desafiante muestra  de malsana hombría,
 voló de su rostro
 presurosa la sonrisa,
 y sin encanto
 tornose en 
deslucida mueca ...
gritos cual lamentos 
sin fuerza de protesta
tiñeron de rojo
la cotidiana escena ...
 Empequeñecida y muda,
 sin sombra de antigua valentía, 
se vistió de luna 
en el suelo agazapada …

Epístola 106


Se acunan entre las manos las ruinas  de aciertos y desaciertos
 que aun laten en el alma,
 se retrasan despedidas que anuncian el momento con lúgubres palabras.
El desenfreno  aglutinado, empuja el umbral del desamparo,
dragando el íntimo dominio donde se acotaron las utopías
que murieron prematuras ...

Volaron las mañanas entre ecos de trinos 
que adelantaron su partida
 con albóreas canciones ...
vencidas la horas ... derrotadas por la nada
aun sin míseros triunfos,
transitan taciturnas, inquietas,
combatientes ...

El corazón  en cuna de borrascas
abandona ensueños truncados por mentiras, 
Plañideros adioses se visten de púrpura 
para llorar los duelos 
de miradas que ya no se encuentran 
en el regocijo de la entrega.

La orfandad  nace y permanece escondida,
 soterrada entre las sílabas, 
cavan incesantes,  socavan la memoria,
 hiriendo de muerte hasta la misma muerte,
apagando el brillo manifiesto de razones sin sentido
 que navegan extraviados en un universo que ya no asombra …

21 sept 2011

Epistola 105

Murmuran los silencios el adiós sin añoranza, 
 llénanse las horas de quimeras anunciadas 
y guardados en el viejo arcón de los recuerdos, 
quedán adormecidos los sueños  anhelados,
 más no saciados.


  

Enceguecida la memoria desdeña los reclamos,
 no admite queja, encabritada se rebela
 mientras  ausentes respuestas,
se ahogan oxidadas por aciaga cantinela
entre marejadas de preguntas.

Ya no levita la esperanza!


Cercenados  quedaron los deseos ...
guillotinadas las palabras …
y omitidos los contactos …
Se limita el horizonte de caricias que quedaron
En el hueco de las manos.